Hello world!
Hace casi 30 años que Jorn Barger inventó el término «weblog», dos años después Peter Merholz lo afinó y se terminó popularizando como «blog». En 2003 Blogger, que era la plataforma de blogs más popular, sufría dificultades económicas pero aún así, la empresa fue adquirida por Google, que tuvo la brillante idea de liberar sus funciones de pago dejándolas completamente gratis; en 2005 se estima que ya existían más de 50.000.000 de estas páginas en internet.
Gracias a esa apuesta de Google, se popularizó el estándar RSS y la monetización con AdSense de publicidad en sus webs; desde entonces tres cuartas partes de los beneficios de Google vienen de la publicidad que generan esos anuncios, y RSS cambió un internet lleno de páginas estáticas en una red dinámica de contenidos descentralizados (esto da para un post a parte).
Hoy internet es otra cosa: los nuevos formatos de vídeo y podcast son los reyes del mambo, aunque gran parte de ellos son tan repetitivos que se consumen en píldoras de 20 segundos en reels o stories. Las newsletters están encerradas en plataformas como Substack y las redes sociales se han convertido en la base de consumo de contenido de miles de millones de personas, condenadas a sus formatos, su algoritmo y sus anuncios. Yo mismo uso todas las redes antes mencionadas, soy algo nostálgico pero vivo en el presente, y echo de menos cuando éramos dueños de nuestras propias páginas web.
Hace tiempo, leyendo a Sergio Leiva, se preguntaba por qué había decidido escribir en su blog, y me encanta la idea de poder dejar por escrito pensando en los míos, en mí mismo y en cualquiera que pueda coger una frase de todas las que escriba, y quizás encontrar algo sustancial que pueda serle útil.
En el último año mi forma de trabajar ha cambiado mucho, y creo que es importante intercambiar con otros compañeros y compañeras de profesión lo que estamos viviendo hoy en día con la irrupción de la IA.
Aunque durante los próximos meses mi reto es escribir, tengo guiones para hacer algún vídeo y tengo ganas de compartir algunos proyectos en los que he estado trabajando últimamente; quizás eso me ayude a conectar con otras personas a las que les pueda interesar.
Por qué ahora
En un viaje de vuelta de vacaciones iba leyendo el diario de Chris Glass —un diseñador de Texas al que no conozco pero cuyos artículos leo desde hace una década— y me daba cierta envidia cómo tenía recopilados miles de enlaces interesantes, artículos y fotos en su página web.
Llevaba años queriendo hacerlo yo, y no fue hasta que volví de vacaciones que me puse a escribir.
Aunque mi primer artículo debería ser este, he dejado publicado ese post que escribí hace 8 meses como el primero.
Me he puesto las pilas y llevo una docena de artículos en borradores que iré publicando todas las semanas, un portafolio a medio montar, y he lanzado la web incluyendo varias páginas básicas como un blogroll (que te invito a visitar para conocer más páginas personales como la mía), el sobre mí y hasta un colophon donde cuento cómo funciona esta web.